
Con ocho años de trayectoria y el respaldo de la comunidad agrícola, la empresa reafirma su compromiso con el suelo venezolano logrando rendimientos de 1.200 kg/ha de frijol mungo usando solo 10 kilos de semilla por hectárea, y ahora emprenden el desafío del maíz 100% orgánico.
POR: KATIUSKA PÉREZ MIRAS
En el corazón de nuestros llanos, donde la tierra siempre encuentra la manera de sorprendernos, la agricultura sostenible ha encontrado un hogar sólido y lleno de propósito.
Suiza Tropical no solo se ha consolidado como un referente de la lombricultura en el estado Portuguesa; se ha convertido en un testimonio viviente de que, cuando cuidamos el suelo, la naturaleza nos devuelve con creces ese respeto.
Tras ocho años de labor ininterrumpida, la organización liderada por Jacobo Krummenacher y su hijo Stefan Krummenacher continúa demostrando que la armonía entre la productividad y la ecología es el camino más noble para el campo venezolano.
El prestigio de Suiza Tropical se ha tejido día a día gracias a la confianza de muchísimos agricultores que ya han comprobado la efectividad del humus en sus propios cultivos. Sin embargo, para los Krummenacher, ese éxito compartido es el motor para seguir investigando.
«Nuestra bandera es la agricultura sostenible, y por eso nos apasiona realizar nuestros propios ensayos. Queremos ofrecerle al productor la seguridad de datos reales y comprobados por nosotros mismos», explican con el entusiasmo de quien ama lo que hace.
Esta dedicación es la que permitió alcanzar resultados excepcionales durante el pasado ciclo norte-verano 2025/2026.
Durante el último ciclo de verano, Suiza Tropical llevó a cabo una prueba de campo determinante en cultivos de frijol mungo. Bajo un protocolo de nutrición orgánica —aplicando únicamente sustrato sólido y humus líquido de su propia producción—, se alcanzó un rendimiento de 1.200 kilogramos por hectárea.
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Más allá de la cifra, este resultado es una caricia al suelo. El humus de lombriz actúa como un protector integral; su pH neutro ayuda a prevenir la degradación de la tierra y permite que los cultivos prosperen con fuerza, incluso bajo las exigentes condiciones del verano. Es, en esencia, devolverle a la tierra la vitalidad que necesita para seguir siendo generosa.
Con esa misma fe, Suiza Tropical ha iniciado ahora la siembra de 20 hectáreas de maíz nutridas exclusivamente con humus de lombriz. Este proyecto cuenta con un seguimiento exhaustivo de toda la temporada, documentando cada fase de crecimiento para seguir compartiendo con el país la efectividad de los procesos orgánicos en cultivos de gran escala.
Pero Suiza Tropical es mucho más que una unidad de producción; es un aula abierta que late con fuerza. La empresa se ha convertido en una fuente de inspiración para niños de primaria, estudiantes universitarios y nuevos emprendedores que buscan iniciar su camino en la lombricultura.
Ese magnetismo ha traspasado fronteras, recibiendo la visita de embajadores de marca y creadores de contenido que llegan a Portuguesa para conocer la magia de transformar el suelo. Ver el compromiso de los Krummenacher es entender que la agricultura verde es un compromiso que nos involucra a todos.
Lo que comenzó hace casi una década como una visión familiar, hoy es una realidad que nos enorgullece. Suiza Tropical sigue creciendo, recordándonos que cuando la experiencia del agricultor se une a la investigación apasionada, el resultado es una tierra que no solo produce, sino que sana