Minuta Agropecuaria
En el marco del II Foro Nacional sobre la Fiebre Aftosa, celebrado en el IV Expo Congreso Latinoamericano de Ganadería Tropical, el presidente de la Fundación Venezolana de Servicios de Salud Animal (Funvessa), José Labrador, fijó una posición contundente sobre el estatus sanitario del país, advirtiendo que erradicar el virus es una urgencia nacional.
«Para Venezuela esto no es solamente una meta sanitaria, sino el plan funcional para la recuperación macroeconómica del país», afirmó Labrador, explicando que la certificación abriría las puertas a los mercados de exportación, revalorizaría las tierras y fortalecería el financiamiento en el campo.
Sin embargo, el camino hacia el reconocimiento de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) sigue frenado. Al respecto, Labrador señaló que el principal obstáculo es la falta de estadísticas fiables.
«Lo primero es tener el catastro, el inventario real de animales que hay en el país, por edades y sexo, así como el movimiento de esos animales», explicó. Asimismo, recalcó que el Instituto de Salud Agrícola Integral (INSAI) debe estar plenamente fortalecido en logística y personal. «No se ha hecho porque no nos hemos puesto de acuerdo y no le hemos dado el verdadero interés», fustigó.
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Para garantizar la viabilidad económica del programa de erradicación, el presidente de Funvessa apuntó hacia el uso eficiente de los recursos que aporta el sector privado. Detalló que los productores agropecuarios ya pagan una tasa de 3 dólares por cada animal destinado al matadero (beneficio), fondos que por acuerdo deben ir directo al sostenimiento de los ciclos de vacunación contra la aftosa.
«Ya en octubre se cumple un año desde que se acordó esto con el INSAI. Estamos pidiendo que por favor nos digan cómo lo van a usar, cómo lo están usando o cómo se va a manejar ese recurso», argumentó Labrador, aclarando que la intención de los gremios es netamente de apoyo y contraloría para asegurar que el dinero se invierta correctamente en la sanidad del rebaño.
El dirigente gremial recordó que este es un virus de alto impacto, por lo que exige un compromiso absoluto de todas las partes. Puso como ejemplo el caso de Paraguay, una nación que transformó su economía y multiplicó el impacto de su sector agropecuario en el Producto Interno Bruto (PIB) tras alcanzar el estatus de país libre de aftosa.
Acompañado en el foro por el profesor Carlos Calles, Labrador concluyó haciendo un llamado a la unificación del sector. «Lo que debemos hacer es aclararnos, ayudarnos; el sector productor tiene que involucrarse plenamente. Este es nuestro país y la meta de todos debe ser certificarlo como una nación libre de fiebre aftosa», sentenció