Semillas de vanguardia: El compromiso de Agroinproa con el futuro del arroz en Venezuela

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julio 8, 2026

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Minuta Agropecuaria 9 Julio 2026

El arroz representa un componente fundamental en la dieta del venezolano y constituye una de las fuentes calóricas más importantes para la población, con un consumo per cápita de 22 kilogramos al año.

Para cubrir la demanda nacional, el país requiere una superficie de siembra de 280.000 hectáreas con un rendimiento promedio de 5.000 kg/ha. Esto se traduce en una producción de materia prima de 1.400.000 toneladas, necesarias para obtener un total de 700.000 toneladas de arroz pulido en el mercado nacional, de acuerdo con datos de la Federación Venezolana de Asociaciones de Productores de Arroz (FEVEARROZ).

Frente a este enorme desafío agroalimentario, el mejoramiento genético surge como la vía científica definitiva para garantizar la soberanía y sustentabilidad del rubro. Con el firme propósito de contribuir al alcance de esta demanda interna y proveer insumos de alto valor, Inproa Santoni asumió el reto mediante la creación y liderazgo del nuevo Departamento de Semilla y Mejoramiento Genético de su empresa filial, AGROINPROA.

La ingeniera agrónoma y fitomejoradora, Damelis Rodríguez, quien lidera el Programa de Mejoramiento Genético del Arroz de la institución, explicó que el objetivo central es garantizar a todos los agremiados una semilla con óptimos atributos de calidad desde el punto de vista genético, fisiológico, físico y fitosanitario.

En este sentido, la especialista destacó el honor que representa dirigir este programa, a través del cual ya se encuentran evaluando germoplasma proveniente del Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (FLAR) de Colombia, gracias a los convenios establecidos mediante la Fundación Nacional del Arroz (FUNDARROZ), organización de la cual forman parte de manera activa.

Hitos de investigación y resiliencia climática

El camino de la investigación científica en el campo es exigente. Rodríguez comentó que el mejoramiento genético del arroz es un proceso de gran rigurosidad que demanda importantes inversiones económicas, tiempo, paciencia y, sobre todo, una minuciosa atención al detalle. Detalló que, tradicionalmente, se requiere de un tiempo mínimo de 10 años de arduo trabajo para lograr la liberación de una nueva variedad, iniciando desde los cruzamientos para generar nuevas poblaciones hasta la elegibilidad final del material.

Sin embargo, el esfuerzo sostenido ya rinde frutos tangibles. La fitomejoradora afirmó que el. ciclo norte-verano 2025-2026 marcó un hito histórico para la empresa al establecer los primeros Ensayos de Introducción y Viveros de Observación FLAR, integrados por más de 100 líneas avanzadas.

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Durante este período, se cumplió rigurosamente con las fechas de siembra recomendadas para el estado Portuguesa.

Asimismo, para asegurar la exactitud científica, el equipo se ha apegado estrictamente a las pautas descritas en el Sistema de Evaluación Estándar para Arroz del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT) – IRRI. Según indicó la experta, esta metodología permite unificar criterios durante la recolección de datos, generando una altísima confiabilidad durante el proceso de análisis y selección de los materiales evaluados.

Visión de futuro para el productor venezolano

Con la puesta en marcha de estas actividades, Agroinproa da inicio formal a su programa de mejoramiento, apostando decididamente al desarrollo y lanzamiento de nuevas alternativas fitosanitarias.

Hoy por hoy, la empresa trabaja enfocada en obtener cultivares resilientes a las altas temperaturas y al déficit hídrico, atendiendo de manera proactiva a las proyecciones climáticas globales generadas por el modelo de circulación MPI-ESM1.2-LR para el periodo 2041-2060.

Al respecto, Rodríguez manifestó con orgullo que, gracias al avanzado desarrollo generacional de las líneas recibidas de la alianza internacional, se estima que el lanzamiento de la primera variedad comercial bajo la marca SANTONI se consolidará dentro de los próximos 4 a 5 años, brindando respuestas oportunas a las condiciones climáticas del momento.

Finalmente, la ingeniera enfatizó que la empresa no deja a un lado su programa de multiplicación de semilla registrada junto a sus productores cooperadores, quienes se apegan estrictamente a las normativas de CONASEM para la debida certificación de los campos.

En paralelo, Agroinproa ejecuta un nuevo proyecto que implica la aplicación de tratamiento de semilla con productos biológicos (inoculantes) compuestos por Azospirillum sp, Azotobacter sp y Bacillus subtilis, enriquecidos con macro y microelementos. Esta innovación busca potenciar al máximo las características intrínsecas de la semilla, reafirmando el compromiso de la organización de generar mayores beneficios económicos, técnicos y productivos para los agricultores del país

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