
Minuta Agropecuaria 10 Sept 2026
Dirigentes de la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro) y de la Federación Venezolana de Arroz (Fevearroz) sostuvieron un encuentro para evaluar la crítica situación que atraviesa el sector primario en pleno inicio de la cosecha del ciclo invierno 2026.
La vocería gremial reiteró un llamado urgente a la agroindustria nacional para que se pronuncie formalmente, defina los volúmenes de compra y transparente las condiciones de recepción de los granos.
El presidente de Fedeagro, Osman Quero, enfatizó que la exigencia de los agricultores sobre el valor de su producción no es improvisada: «Los agricultores venezolanos hemos justificado el valor real de nuestra cosecha. Eso no lo sacamos de un sombrero, viene plenamente sustentado», afirmó al recordar que las estructuras de costos fueron presentadas ante los ministerios y las empresas compradoras.
Quero destacó la respuesta del campo venezolano, detallando que la superficie sembrada alcanzó unas 65.000 hectáreas de arroz y cerca de 330.000 hectáreas de maíz (200.000 de maíz blanco y 130.000 de maíz amarillo), lo que se traduce en un volumen aproximado de 340.000 toneladas de arroz paddy, 1.000.000 de toneladas de maíz blanco y 600.000 toneladas de maíz amarillo.
“El pueblo agrícola respondió. Es hora de que las empresas se manifiesten sobre cuánto van a comprar y cuáles son las condiciones, para que se elimine la opacidad que hay con respecto a los precios», sentenció el dirigente, rechazando además la intervención de intermediarios en el proceso de comercialización.
Por su parte, el presidente de Fevearroz, José Luis Pérez, señaló que tras más de dos semanas de haber iniciado la recolección, «los productores están entregando a las industrias sin un precio determinado y las formas de pago las están ofreciendo como ellos puedan hacerlo, sin certeza de que toda la cosecha vaya a ser recibida de manera adecuada».
Alertó sobre el colapso operativo en los silos, donde largas filas de camiones ponen en riesgo la calidad del grano por tiempos prolongados de espera. Pérez explicó que esta distorsión responde a las importaciones desmedidas registradas desde principios de año, las cuales ingresaron en momentos inadecuados.
Asimismo, denunció que la oferta de la industria pretende ubicarse en 0,35 dólares por kilogramo de arroz paddy. “Están ofreciendo pagar de manera arbitraria y considerando lo que a ellos les parece. El precio que está no garantiza cubrir los costos de producción», advirtió.
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En representación del sector maicero, Berno Stanic, director de Fedeagro, ratificó que el gremio presentó propuestas orientadas a proteger al consumidor final sin sacrificar la rentabilidad del agricultor. «Estamos absorbiendo la inflación acumulada de doce meses, las fluctuaciones de fertilizantes y los costos en los combustibles», explicó.
Stanic precisó que Fedeagro solicitó formalmente mantener como precio piso las referencias del ciclo anterior: 0,36 dólares por kilogramo de maíz blanco y 0,33 dólares por kilogramo de maíz amarillo, cancelados en divisas y con posibilidad de ajustes al alza.
Finalmente, el directivo denunció la presencia de intermediarios no autorizados «scouts» en las zonas agrícolas ofreciendo compras al margen de las asociaciones, e hizo un llamado a las autoridades para supervisar el flujo del maíz artesanal.
«El maíz de coqueo se vuelve incontrolable y dificulta la cosecha de nuestros agricultores; pedimos atención en esos aspectos», concluyó.