
Minuta Agropecuaria 14 May 2026
A pesar de los avances tecnológicos y el incremento en los rendimientos, el cultivo de soya en el país enfrenta una barrera crítica para su desarrollo masivo: la ausencia de programas de financiamiento.
Para el especialista en este rubro y asesor agrícola, Hernán Torre, la soya aún no logra instalarse en los circuitos comerciales tradicionales, como ocurre con el maíz o el arroz, debido a que no existen cadenas industriales ni empresas que estén apalancando la siembra del grano.
Torres explicó que, aunque actualmente se manejan niveles de productividad que cubren los costos y dejan rentabilidad, el impulso definitivo no llega porque ni la industria, ni las casas comerciales, ni el sector bancario han abierto líneas de crédito para este sector.
“Es el principal problema para impulsar el desarrollo. Ya estamos en rendimientos buenos, pero el financiamiento todavía no aparece en ningún eslabón de la cadena”, aseguró el especialista, resaltando que esta situación obliga al productor a depender exclusivamente de su propio capital.
Respecto al avance de la temporada de invierno 2026, el asesor informó que en el occidente del país, específicamente en los estados Portuguesa y Cojedes, las labores de siembra comenzaron hace aproximadamente 15 días, aprovechando las primeras lluvias en los lotes más bajos y húmedos.
En esta zona se estima una superficie de unas 300 hectáreas, donde la estrategia se ha centrado en la intensificación y la rotación de cultivos con arroz y maíz, logrando resultados positivos que motivan a los agricultores a seguir ajustando sus procesos productivos.
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Por su parte, en el oriente del país la siembra iniciará formalmente en el mes de junio. Torres detalló que para esta región se proyecta una superficie cercana a las 6 mil hectáreas, cifra ligeramente menor a la del año pasado debido a los problemas climáticos y la falta de lluvias que afectaron la productividad anteriormente.
Manifestó que los productores de la zona oriental están siendo cautelosos y prefieren no arriesgar grandes extensiones, enfocándose ahora en invertir en maquinaria nueva y tecnología de precisión para mejorar la eficiencia de los trabajos de campo.
El especialista también reveló que para este ciclo se están realizando pruebas importantes en el estado Guárico, con la siembra de unas 200 hectáreas experimentales. El objetivo de este movimiento es que los productores de la zona central comiencen a familiarizarse con los procesos de la soya y evalúen cómo integrarla de manera efectiva en sus sistemas de producción actuales.
Finalmente, Hernán Torres reiteró que el éxito del rubro a largo plazo dependerá de que se logren armar cadenas industriales sólidas que respalden al agricultor.
Mientras tanto, el sector continúa demostrando que la tecnología y el conocimiento técnico están disponibles para elevar la productividad, a la espera de que las condiciones financieras permitan alcanzar las metas de superficie que el país requiere.