

Minuta Agropecuaria 13 Ago 2026
Con la participación telemática del economista y director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, inició este jueves en Acarigua-Araure la jornada «Agrofinanzas 2026», evento organizado por el Polo Agropecuario para brindar herramientas estratégicas y financieras al sector primario y la agroindustria nacional.
En su ponencia inaugural, Oliveros analizó el contexto macroeconómico venezolano tras la severa contracción registrada entre 2015 y 2020, destacando que, aunque la recuperación ha sido moderada, existen sectores dinamizadores de la economía. En ese sentido, estimó que para el cierre de este año la actividad agrícola registraría una expansión del 6%, la manufactura un 10% y el sector petrolero un 17%.
El analista enfatizó que la agroindustria y la producción primaria se ubican entre los principales motores de actividad en el país, favorecidos por la liquidación de cerca de 8.000 millones de dólares al sector privado durante el año para garantizar la operatividad de cadenas clave como la alimentaria.
Según Oliveros, el campo venezolano enfrenta dos grandes desafíos estratégicos: prepararse para una eventual formalización de la dolarización de la economía en el mediano plazo —mientras se convive con la inflación en ambas monedas— y adecuar la capacidad productiva ante un incremento progresivo del consumo privado y la demanda de alimentos a medida que se reducen los niveles de pobreza.
«Si nos dolarizamos y crece el consumo, el sector agrícola debe estar listo para responder a esa demanda y competir en mejores condiciones», advirtió Oliveros, quien también valoró la reducción gradual de la brecha cambiaria como una señal positiva que podría dar paso a la flexibilización del encaje legal y un mayor impulso al crédito bancario.
Finalmente, el economista señaló que, para consolidar esta dinámica de reconstrucción hacia el 2027, el país requiere resolver fallas de infraestructura —especialmente el sistema eléctrico— y avanzar en la reestructuración de la deuda externa para atraer nuevas inversiones que fortalezcan el financiamiento del aparato productivo.