

Minuta Agropecuaria 4 Sep 2026
De acuerdo con una nota institucional emitida por la Confederación de Asociaciones de Productores Agropecuarios de Venezuela (Fedeagro), la entrada al país de más de 2,2 millones de toneladas de maíz blanco, maíz amarillo, arroz y azúcar refinada exentos de aranceles genera una severa distorsión comercial y estimula una competencia desleal frente a las cosechas venezolanas.
El presidente de la confederación, Osman Quero, señaló que el otorgamiento de exoneraciones tributarias a los rubros importados desploma los precios locales y desestimula al sector primario, en un contexto donde referenciar los costos nacionales con bolsas internacionales resulta inviable.
Explicó que, mientras los agricultores extranjeros acceden a créditos bancarios con tasas del 4 % o 5 % anual e infraestructura adecuada, el productor venezolano debe asumir tres dígitos de inflación, falta de apalancamiento financiero y recurrir al financiamiento privado para adquirir insumos, encareciendo el ciclo productivo.
Asimismo, la vocería gremial detalló las deficiencias operativas que enfrenta el campo en las regiones, destacando que los cortes eléctricos no programados de hasta 9 horas diarias paralizan el funcionamiento de pozos de riego y plantas acondicionadoras de grano en pleno periodo de recepción.
A esto se le suma el costo del diésel, cuyo precio se ubica entre 0,80 y 0,92 dólares por litro, lo que exige inversiones de hasta 15.000 dólares en combustible para sembrar 100 hectáreas.
Finalmente, Fedeagro reiteró la necesidad de garantizar la seguridad jurídica en las unidades de producción, denunciando que las invasiones a tierras agrícolas persisten debido a la falta de ejecución de las órdenes judiciales de desalojo dictadas por los tribunales regionales, lo que genera vulnerabilidad patrimonial a las familias dedicadas al trabajo del campo.