

Minuta Agropecuaria 28 Mar 2026
En el inicio del ciclo de conferencias del tercer día del Expo Congreso, el Profesor Alex Medina, especialista en maquinaria agrícola de la Facultad de Agronomía de la UCV, presentó una ponencia centrada en la optimización operativa bajo la realidad del campo venezolano.
Medina manifestó que, si bien el potencial de rendimiento del maíz puede alcanzar los 9 mil kilos en condiciones favorables, el éxito económico no depende únicamente de la tecnología de punta, sino de reducir al mínimo las pérdidas en cada fase del proceso. El experto señaló que Venezuela enfrenta el reto de trabajar con un parque motor donde un alto porcentaje tiene entre 30 y 40 años de vida, por lo que la precisión en la calibración se convierte en una herramienta de supervivencia financiera.
Respecto a la fase de siembra, el profesor advirtió que los errores en este punto son exponenciales y afectan el cultivo desde el primer día. Explicó que incluso en países con alta tecnología las pérdidas rondan el 13,7%, pero en Venezuela se ha logrado trabajar para disminuir estos márgenes mediante el control de variables críticas como la densidad de siembra, la distancia entre semillas y la profundidad.
Según Medina, estos factores determinan la «plantabilidad», es decir, la uniformidad y velocidad con la que emerge la semilla. Afirmó que muchas veces se olvida incluir la eficiencia real de la maquinaria en las calibraciones, lo que genera una brecha entre el rendimiento planificado y el obtenido en el monitor.
En cuanto a la cosecha, el especialista fue enfático al advertir que una mala calibración puede ocasionar la pérdida de hasta el 50% de lo sembrado. Indicó que el 70% de los problemas de cosecha ocurren en el frente de la máquina, específicamente en la mesa de corte y en el sistema de limpieza, puntos neurológicos donde un diagnóstico inicial puede evitar el desperdicio del grano.
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Manifestó que la tecnología no debe entenderse solo como la compra de tractores nuevos, sino como la gestión de los datos; incluso sin monitores avanzados, el productor puede evaluar y gestionar la información de su campo para lograr una reducción drástica de los costos operativos.
Finalmente, el Profesor Medina presentó el concepto del «ciclo infinito de optimización técnica», que integra el diagnóstico del suelo, la siembra y la cosecha en un proceso de mejora continua anual.
Concluyó que la calibración debe ser vista como una decisión financiera diaria, ya que al disminuir las pérdidas de manera sistemática, no solo gana el productor al blindar su rentabilidad, sino que gana el país al fortalecer su seguridad agroalimentaria.