
Una vocación forjada entre cosechas y raíces
Minuta Agropecuaria 9 Feb 2026
La motivación de la Ingeniera Damelis Rodríguez para dedicarse al campo es una historia de profundo arraigo familiar. Creció en el Fundo Giménez Méndez, rodeada de siembras de maíz, ajonjolí y sorgo. Su vocación se resume en las palabras de su abuelo: «la tierra no va a producir lo que no se siembra»Impulsada por la necesidad de contribuir con el desarrollo agroalimentario del país». Rodríguez ha forjado una trayectoria que equilibra la práctica de campo con la ambición académica.
Su gran desafío técnico ocurrió en su «estreno oficial» como técnica de campo responsable de 450 hectáreas de arroz en el ciclo invierno. Rodríguez enfatiza que la clave para superar este reto fue la humildad profesional combinada con la preparación:
«Lo que no se, prefiero mil veces consultar a mis colegas, he visto a la agricultura como un negocio y se deben minimizar o evitar las malas decisiones o recomendaciones».
Su mayor logro, la obtención del título de Ingeniera Agrónoma de la UCLA, fue la llave para iniciar esta trayectoria con «mucha responsabilidad ya que lo mejor está por venir»
Para Rodríguez, el mayor desafío que enfrenta el joven profesional es ganarse la credibilidad, lo cual exige tiempo y resultados. Para fomentar la necesaria generación de Relevo, es fundamental que la academia y el sector empresarial sean aliados estratégicos.
«Los jóvenes para que se enamoren del campo necesitan conectar con la realidad, y es en la práctica que se denota el desempeño personal y profesional»
La Transferencia de Tecnología es, en este contexto, una herramienta valiosa.
No solo se trata de entregar tecnología, sino de «enseñar a usarla y adaptarla», optimizando procesos y ganando tiempo con herramientas como los monitoreos satelitales.
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Rodríguez es un ejemplo vivo del compromiso de la nueva camada de profesionales, formando parte del Plan de Formación de Fitomejoradores 2023- 2025. Su convicción es clara:
«La formación de nuevas generaciones es indispensable para el desarrollo del Agro Venezolano… vamos hacia la obtención de cultivares de arroz que sean tolerantes a estrés térmico».
Este trabajo de fitomejoramiento es vital ante el cambio climático, que exige cultivos resilientes ante la adversidad. Su reflexión final es un compromiso personal y profesional: «Mi meta ahora es, obtener la primera variedad de arroz de Inproa Santoni C.A Venezuela, en el nombre de Dios».
Su consejo a las nuevas generaciones se centra en la disciplina: «La paciencia se cultiva y que se tracen un propósito, una meta y que sean resilientes siempre, con la pasión y convicción se llega lejos».