
Una trayectoria de 38 Años forjando productividad
Minuta Agropecuaria 13 Ene 2026
Con 38 años dedicados al sector, Arturo Solórzano es una figura fundamental en la ingeniería de campo, cuya voz resuena con la autoridad de quien ha visto y superado las grandes transformaciones de la agricultura venezolana. Su motivación siempre ha estado anclada en la evidencia tangible: «ver cómo la técnica y la organización transforman la productividad del agricultor».
Su carrera no ha estado exenta de grandes pruebas. Solórzano identifica como su mayor desafío técnico la coordinación de sanidad, fertilización y logística en campañas complejas. Superar estos retos exigió una gestión integral, desde el control biológico (con el uso de Metarhizium y Cotesia) hasta el ajuste preciso de la fertilización basado en análisis de suelo.
«El éxito está en la planificación técnica y el trabajo en equipo,» afirma Solórzano.
Si bien el sector ha cambiado drásticamente —«ya no basta con sembrar, hay que interpretar datos, usar tecnología y responder al clima y al suelo con precisión»—, para Solórzano, el éxito no se mide en hectáreas, sino en la transformación del agricultor.
Su mayor logro ha sido, precisamente, el extensionismo y la transferencia de conocimiento: «Mi mayor logro ha sido acompañar a los productores de caña, ayudarlos a mejorar sus rendimientos y adoptar el control biológico.»
Este trabajo extensionista le permitió impulsar un logro que cambió la dinámica en el campo: recuperar la confianza del productor en el cultivo de caña. A través de la capacitación y el acompañamiento, demostró que con orientación y unión, el campo puede volver a ser productivo.
La permanencia de Solórzano en el sector, a pesar de las crisis generacionales y económicas, se basa en un credo sencillo: creer en el campo y en su gente.
«Me he mantenido porque creo en el campo y en su gente… Los desafíos me enseñaron que la clave está en adaptarse, compartir conocimiento y seguir adelante con pasión y constancia.»
Para las nuevas generaciones, su consejo es una lección de vida: «Que nunca pierdan la pasión por el campo; la tecnología ayuda, pero el compromiso y la constancia son lo que realmente hacen crecer la caña.»
El pionero del agro venezolano es claro en su visión de futuro: la Transferencia de Tecnología solo tiene valor cuando se ejecuta en la parcela. «El futuro del agro dependerá de esa conexión entre técnico y productor, de enseñar con el ejemplo y formar jóvenes que amen el campo desde la práctica.»