
Minuta Agropecuaria 13 Ago 2026
En el marco de la jornada «Agrofinanzas 2026», organizada por el Polo Agropecuario en Acarigua-Araure, el economista y especialista en finanzas internacionales, Leonardo Buniak, expuso el rol crucial que tiene la banca venezolana como factor de relanzamiento y financiamiento para el sector productivo nacional, asegurando que el país ingresó en una senda irreversible de crecimiento económico impulsada por el consumo privado.
Buniak enfatizó que la economía venezolana descarta cualquier escenario de contracción para este período, proyectando un incremento del 20% solo en el consumo privado.
Explicó que esta dinámica está fuertemente respaldada por la actividad petrolera, la cual generó 12.700 millones de dólares en exportaciones durante el primer semestre de 2026, posicionando al país como el segundo proveedor de crudo del mercado norteamericano y estimando ingresos petroleros de entre 10.000 y 16.000 millones de dólares para el segundo semestre.
No obstante, al abordar la realidad del sector financiero, el analista contrastó el tamaño actual del sistema bancario frente a la región. Remarcó que la cartera de crédito en Venezuela logró consolidarse recientemente en 3.800 millones de dólares —recuperándose de los 325 millones registrados en 2021—, pero aún lejos de los 42.000 millones de dólares que llegó a manejar en el pasado o de economías como la colombiana, cuya cartera supera los 159.000 millones de dólares.
«Una sola agencia bancaria en Bogotá puede tener una cartera de crédito más grande que toda la banca venezolana», afirmó Buniak para ilustrar la brecha de intermediación.
A pesar de las restricciones, el especialista dejó claro que la banca nacional posee la liquidez y el capital técnico suficiente para responder a las necesidades del sector primario y la agroindustria.
«¿Tiene la banca capital para crecer? La respuesta es sí, la banca tiene la base patrimonial para ser un factor de apalancamiento de la economía nacional», sostuvo, explicando que por cada dólar o Bolívar disponible en exceso de capital, la banca tiene la capacidad técnica de prestar hasta 11,11 veces ese monto.
Finalmente, Buniak señaló que el principal obstáculo para liberar estos recursos hacia el crédito agrícola sigue siendo el encaje legal —el cual se mantiene como el más alto del mundo en 73%—, sumado a la inflación y la brecha cambiaria.
Para revertir esta coyuntura y permitir el retorno fluido del financiamiento al campo, el economista indicó que se requiere lograr la estabilidad del tipo de cambio o avanzar hacia un esquema de dolarización que brinde previsibilidad a los actores económicos.