Identifican genes clave para adaptar los cultivos al cambio climático

Invitan a mejorar prácticas agrícolas para garantizar supervivencia de polinizadores
agosto 1, 2018
Inicia temporada de jojotos con un festival aéreo en Turén
agosto 1, 2018

Investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC) y la Universidad Politécnica de Madrid (UPM) han liderado un estudio que identifica qué parientes silvestres de cultivos son más importantes para que puedan ser utilizadas como fuente de genes para la obtención de nuevas variedades adaptadas al cambio climático.

Se ha generado un listado con más de 900 especies de plantas silvestres emparentadas con 203 cultivos de interés para el país y también para el resto del mundo. Además, los investigadores las han clasificado en cuatro categorías de uso: Alimentación, Pastos y Forraje, Ornamental e Industrial y otros usos.

Según publica la URJC, Los parientes silvestres de cultivos son plantas estrechamente emparentadas con las plantas cultivadas que pueden proporcionar genes de interés mediante técnicas tradicionales de mejora vegetal. “Estas especies han sido priorizadas en función de su facilidad de cruzamiento con los cultivos, su grado de amenaza o su distribución exclusivamente en España”, explica María Luisa Rubio Teso, investigadora del área de Biodiversidad y Conservación de la URJC y autora principal del estudio.

En total, han priorizado 578 especies, de las cuales el 70 por ciento pueden ser utilizadas directamente en la mejora de cultivos por su facilidad de cruzamiento con formas domesticadas. Además, el 35 por ciento de las especies únicamente se pueden encontrar en España y alrededor del 25 por ciento se encuentran amenazadas.

“Esta categorización de las especies sirve como base para adoptar medidas que contribuyan a la conservación de este importante reservorio de genes”, subraya María Luisa Rubio Teso. En esta investigación, también han colaborado el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria y la Universidad Nacional de Colombia. El trabajo ha sido realizado en el marco del proyecto de investigación PGR Secure, financiado por la Unión Europea, y en el que han participado diez instituciones de toda Europa y cerca de 50 investigadores.

Vía: mundoagropecuario.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *